Consultar al Dios verdadero es sólo de sabios.
Jueces 1:1-7 "Aconteció después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel consultaron a Jehová, diciendo: ¿Quién de nosotros subirá primero a pelear contra los cananeos? 2 Y Jehová respondió: Judá subirá; he aquí que yo he entregado la tierra en sus manos."
Israel consultó a Jehová en cuanto a la próxima batalla.
a. Quizás habían aprendido una buena lección. Josué 9:14-15 “Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová. 15 Y Josué hizo paz con ellos, y celebró con ellos alianza concediéndoles la vida; y también lo juraron los príncipes de la congregación.”
Muchos de nosotros hacemos planes y luego que ya los tenemos venimos a Dios a pedir que los bendiga en lugar de venir a preguntar a Dios lo que él quiere que hagamos.
b. El ejemplo de la oración modelo es de buscar la voluntad de Dios en todo.
Mat. 6:9-13 "Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén."
¿Me pregunto cuantas energías hemos gastado peleando batallas que no eran nuestras?
¿En cuantas cosas hemos mal gastado nuestro tiempo de aquellas que no eran la voluntad de Dios?
Varias razones porque a veces no consultamos a Dios:
v Porque estamos distraídos por los afanes de cada día.
v Porque creemos que pasar tiempo en oración es desperdiciar el tiempo.
v Porque creemos que no necesitamos a Dios.
v Porque no nos interesa lo que Dios quiere.
v Porque no queremos saber lo que Dios quiere, porque sabemos que no es bueno lo que estamos haciendo.
Cuando oramos Dios responde.
Jueces 1:2 Y "Jehová respondió: Judá subirá; he aquí que yo he entregado la tierra en sus manos."
Esta es una diferencia entre el Dios verdadero y el falso. El verdadero vive, reina y atiende al clamor de su pueblo. Nuestro Dios es omnipresente está en todo lugar. Es omnipotente todo lo puede. Es omnisciente todo lo sabe. Con el no hay límites. Hoy en día hay algunos que se auto llaman “dios”, otros dicen estar en el proceso de llegar a ser “díos” como los mormones y otras falsas religiones. Algunos tienen a hombres como si fueran “dios” como el Papa para los católicos, o “Profetas” para los Testigos de Jehová. Pero Dios es omnipresente; está en todo lugar. Es omnipotente; todo lo puede. Es omnisciente; todo lo sabe. Es eterno; ha existido en la eternidad pasada y existirá en la ternidad futura. El no tuvo principio ni tendrá fnal, por eso es eterno. Con El no hay límites. ¿Llenan esos que se auto llaman "dios" las cualidades del Dios verdadero?
Cuando buscamos el rostro de Dios podemos estar seguros que El siempre responde a nuestras oraciones.
A veces Dios no hace lo que le pedimos, o no contesta a la manera que esperamos.
En el caso de Balaam. Deut. 23:5 Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.
En el caso de Jesucristo. Mat. 26:39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
A veces no entendemos porque Dios no nos ha dado algunas cosas que queremos, pero confíe, Dios sabe lo que es mejor.
Leí la historia del único sobreviviente de un barco que se hundió y fue arrastrado por la corriente a una pequeña isla inhabitada. Oró fervientemente que Dios lo rescatara y cada día trataba observar a la distancia para ver si veía señales de ayuda, pero nada parecía suceder. Eventualmente logró construir una pequeña chocita que lo protegiera de los elementos y para guardar sus pocas posesiones.
Un día después de haber salido a buscar alimento, llegó de regreso a su chocita sólo para encontrarla en llamas, y el humo que ascendía al cielo. Esto era mas de lo que él podía soportar, Sumergido en el dolor y enojo dijo: “Dios como me puedes hacer esto a mí, no tengo nada y lo poco que tengo me lo quitas?"
Pero el próximo día, se despertó al sonido de un barco que se aproximaba a la isla a rescatarlo. Al ser recatado preguntó: ¿Cómo sabían que yo estaba en la Isla? “Vimos la señal de humo que nos hizo, respondieron. No se si la historia es cierta o no pero hay una lección en ella.
A veces para ver lo mejor tenemos que pasar lo peor, "después de la tempestad viene la calma". A veces para poder ganar tenemos que perder primero. Nunca dude Dios siempre contesta las oraciones y nos da lo mejor.
Alfonso Mejía, Pastor